Tuvimos la oportunidad de asistir a varios eventos celebrados en la ciudad de Aguascalientes y pudimos comprobar que es un lugar taurino por excelencia, donde la Fiesta Brava es parte fundamental de la vida de los hidrocálidos.
En pasadas semanas se llevó a cabo el Festival conocido como de “Las Calaveras”, que convierte a la ciudad en un lugar atractivo y pintoresco mediante una serie de eventos y celebraciones donde festejan a sus difuntos.
Aguascalientes es una entidad rica y atractiva en lo cultural, artístico y taurino. Es uno de los estados con mayor seguridad y calidad de vida, lo que lo hace un lugar ideal para visitarlo y disfrutar de sus variadas atracciones.
El famoso “Festival de las Calaveras” de este año giró en torno a unos de sus personajes más representativos: José Guadalupe Posada, ilustre grabador y artista plástico con reconocimiento mundial, quién creó a principios del Siglo XX el personaje conocido como “La Catrina”.
Pero en dicho festival no solo pudimos disfrutar de museos y celebraciones musicales, también pudimos confirmar lo taurina que es la tierra hidrocálida que alberga a dos Plazas de Toros: la “San Marcos” y “La Monumental”.
“La San Marcos” es considerada un ícono de la Fiesta Brava, ubicada en el centro de la ciudad y que fue construída hace más de cien años por José Dosamantes, quién además era el propietario de la famosa “Hacienda El Venadero”.
Esta plaza se inauguró el 24 de abril de 1896 y a partir de ese momento las corridas de toros se convirtieron en principal atractivo de la famosa e internacionalmente conocida Feria Nacional de San Marcos.
En el coso san marqueño se celebraron grandes e inolvidables corridas y se paladearon exquisitas faenas de los matadores de antaño. Aquí la tradición sigue más viva que nunca, con festejos novilleriles y festivales, además de que concentra las actividades de los aspirantes a toreros albergando a las escuelas taurinas de Aguascalientes.
Y desde luego Aguascalientes tiene su “Plaza de Toros Monumental” que se considera uno de los cosos más importantes del país, al celebrarse ahí la tradicional “Feria de San Marcos” y en las que actúan las principales figuras del toreo mundial.
La “Monumental” se construyó en 1974 con un aforo de 9 mil espectadores, aunque a la fecha tiene una capacidad para 15 mil personas.
Cuenta con instalaciones de primer mundo y su construcción se debió a que la Plaza de Toros “San Marcos” resultaba insuficiente para albergar a la creciente afición taurina.
La arquitectura de la “Monumental de Aguascalientes” es muy parecida a la Plaza de las Ventas en Madrid, se destaca por sus elementos simbólicos religiosos y taurinos destacando su hermosa capilla en la que se encuentra la imagen del Cristo Negro del Encino, quién es el patrono religioso de los toreros de Aguascalientes.
El coso hidrocálido además de bello y funcional es el único en el país que cuenta con elevador para personas de avanzada edad y minusválidos.
Además, “La Monumental” está flanqueada por cuatro estatuas de los toreros más representativos de esta tierra como lo son Alfonso Ramírez “Calesero”, Rafael Rodríguez “El Volcán de Aguascalientes”, Fermín Espinoza Armillita y Miguel Espinoza “Armillita Chico”.
Como dato histórico, el cartel inaugural de la “Monumental de Aguascalientes” lo encabezó en noviembre de 1974 el matador de toros regiomontano y máxima figura de la época Manolo Martínez, quién ese tarde le otorgó la alternativa al hidrocálido Fermín Espinoza “Armillita” fungiendo como testigo, la figura guadalupense Eloy Cavazos.
Otro aspecto a destacar es que Aguascalientes ha sido cuna de grandes toreros, destacando a Alfonso Ramírez “Calesero”, considerado “Poeta del Toreo”.
“El Calesero” nacido en el taurinísimo barrio de Triana, fue uno de los toreros más artistas que ha dado México, destacando su manejo con el capote, siendo su creación “La Caleserina” un lance lleno de arte y plasticidad.
Alfonso se hizo matador de toros el 24 de diciembre de 1939 siendo su padrino “El Ave de las Tempestades” Lorenzo Garza, teniendo como testigo a David Liceaga. “El Calesero” cubrió una época gloriosa en la historia del toreo mexicano.
Otro hidrocálido importante fue Rafael Rodríguez “El Volcán de Aguascalientes”, quién aunque nació en la Ciudad de México, se le considera hidrocálido. Rodríguez fue un torero valiente a carta cabal.
Siendo novillero formó parte de los “Tres Mosqueteros”, grupo que conformaba jubto con Manuel Capetillo y Jesús Córdoba en la inolvidable temporada novilleril de 1948 celebrada en la Plaza México.
“El Volcán de Aguascalientes” destacó por su gran valentía, su arrojo y su efectividad con la espada, lo que le permitió ser un torero que durante su carrera cortó muchas orejas y rabos en todas las plazas en donde se presentó.
Otros destacados toreros de Aguascalientes fueron los hermanos “Armillita”, hijos del maestro de Saltillo, Fermín Espinoza: Fermín hijo y a Miguel bautizado como “Armillita Chico”.
Fermín hijo triunfó como novillero en México y España, lo que le valió tomar la alternativa con muy pocas novilladas.
Fue un toreo artista que tuvo una carrera de 27 años con altas y bajas pero siempre considerado un profesional. Fermín se dedica ahora a llevar los destinos de su hijo Fermín Espinoza IV, quién ha decido continuar con la dinastía torera de los “Armillita”.
En esta entidad también nación Miguel, el menor de los hijos del maestro de Saltillo y quién fue bautizado como “Armillita Chico”, de quién podemos decir que fue sin lugar a dudas una figura muy importante del toreo en la última época.
Con un toreo de arte y con un pase natural extraordinario, Miguel Espinoza “Armillita Chico”, Jorge Gutiérrez y David Silveti fueron los continuadores de la época de Manolo Martínez, Eloy Cavazos y Curro Rivera.
“Armillita Chico” también fue ahijado de alternativa de Manolo Martínez, quién lo doctoró en la Plaza Santa María de Querétaro, llevando como testigos a Eloy Cavazos y Jose María Manzanares.
De la dinastía “Armillita”, Miguel ha sido el mejor de todos al mantenerse por muchos años como figura del toreo mexicano, con triunfos en todas las plazas del orbe taurino. Ha sido quizá el que mejor ha interpretado el toreo “al natural”.
Pero la tierra hidrocálida ha dado otros muchos toreros, unos con mayor o menor éxito, pero todos con un acento propio y con una escuela típica de Aguascalientes.
Podemos citar por ejemplo a: Antonio Urrutia, Armando Mora, Arturo Magaña, David Bonilla, Efrén Adame, Roberto Ramírez “El Oriental”, Fabián Ruiz, Fernando Brand, Héctor de Granada, Humberto Moro hijo, Jesús Delgadillo “El Estudiante”, Julián Rodarte, Luis Fernando Sánchez, Ricardo Sánchez, Martín Sánchez, “Napoleón”, Paco Ramírez, Pepe Lomelí, Rubén Salazar, José María Luévano y Juan Pablo Sánchez entre otros.
Aguascalientes es sin duda la tierra más taurina en México, algo similar a Sevilla en España.
Cuando uno está en esa hermosa ciudad es común platicar con cualquier persona del tema taurino, pareciera que a todos les gusta la fiesta brava, ya que su charla es casi siempre en torno a sus toreros, sus plazas, cortijos y desde luego sus Ferias.
El mundo taurino forma parte del quehacer diario de la sociedad de Aguascalientes, todos de alguna manera están involucrados con la fiesta brava y lo mejor de todo es que se sienten orgullosos de ello.
Niños, jóvenes, adultos, artistas, políticos, toreros, ganaderos y gente del toro, viven y disfrutan a la que consideran su fiesta principal, la Fiesta Brava que en Aguascalientes está más viva que nunca.
Que Viva Aguascalientes y Olé.
Twitter @AlbertoJHdzS
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